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sábado, 11 de octubre de 2014

“tocar” su corazón.

Mundos íntimos.Cómo “tocar” su corazón. La comunicación entre los padres y un hijo con Trastorno Generalizado del Desarrollo existe y tiene momentos en que se comparten emociones y ternura. Pero el día a día es difícil y necesita paciencia, amor y no preguntarse por qué se dieron así las cosas.

La historia de Marcos está llena de avatares. Tiene veintidós años. Padece Trastorno Generalizado del Desarrollo, un trastorno que comprende el amplio espectro del autismo. Dar cuenta de nuestro vínculo es narrar una historia de detalles e indicios que para mí son pequeñas gemas de vitalidad.
1.- Libros.
A Marcos siempre le gustaron los libros. Mirarlos. Tocarlos. Detenerse en algunas de sus imágenes de manera casi hipnótica. Sin embargo, no sabe leer. Es paradójico. Cristina, la madre de Marcos, y yo, somos profesores de lengua y literatura. Durante mucho tiempo hemos enseñado en escuelas medias y universidades a jóvenes estudiantes. En los primeros años le regalamos a Marcos infinita cantidad de juguetes.
Pasado un tiempo, un promotor trajo unos libros grandes y coloridos a una de las escuelas donde trabajábamos. Decidimos comprarle a nuestro hijo, aún pequeño, un diccionario. Corría el año 1994 y desconocíamos que padecía de autismo. Era un precioso diccionario para el futuro, para el momento de ir a la escuela. Ese regalo era una especie de tesoro que podría valorar más adelante. Una reserva llena de palabras, acepciones y símbolos. Le escribí una dedicatoria que hace poco releí y que, debo confesar, me dejó temblando: “Cuando leas las palabras de este libro, no olvides que mi forma de nombrar es una forma de tu presencia. Te quiero. Tu Papá”. Marcos a ún hoy me alcanza algunos de sus antiguos cuentos, descoloridos y ajados. Me los muestra. Como su atención es frágil –una bomba de tiempo a punto de hacer trizas su empeño–, en medio de mi lectura es frecuente que se levante y abandone el sillón. Luego regresa.
Le he contado numerosas historias. Él escucha mi voz. Me mira con sus ojos negros. A veces sonríe.
Me pregunto, a menudo, cómo tocar el corazón de Marcos.
Como es sumamente cariñoso, me abraza, huele mi pelo, me toma de la mano para ir a pasear. En ocasiones caminamos por el barrio, una zona de casas y árboles en el conurbano. Mi hijo camina a la par mía, tuerce su cuerpo, lo abrazo; a veces emite un sonido gutural. En esas caminatas, durante años, me sentí acosado por la mirada ajena.
Hoy soy casi inmune, y hasta me causan gracia los ojos desorbitados que observan a Marcos con tenacidad. Experimento una extraña risa interior. Y una simple constatación de que mis sentimientos se han modificado frente a estos episodios. Los movimientos imprevistos son un rasgo de Marcos. Quizás ese sea su mal. Tiene lo que se denomina un déficit de la atención.
¿Qué mira Marcos? ¿En dónde pone su atención distraída?
Durante mucho tiempo, irrumpía en mi escritorio y desordenaba los papeles. Eso me abrumaba. Yo debía trabajar en la computadora, corregir parciales o responder mails.
Presumí que Marcos quería conocer qué hacía su papá. Hace un tiempo compré un sillón bastante cómodo y lo instalé en el escritorio. Marcos suele sentarse allí. Apoya sus pies en la cuerina. Yo lo saludo con un guiño. Sonríe decididamente. Ese sillón le agrada y podemos estar juntos. Yo lo observo. Y él a mí. Silenciosamente. Ambos nos observamos, conociéndonos a través de una invisible y antigua señal.
2.- Profesionales.
Cuando nos informaron en el jardín de infantes que Marcos era un niño que no se adaptaba al medio escolar, nosotros, padres primerizos e inexpertos, vivimos por un tiempo en estado de shock, perdidos en medio de palabras y voces diversas. En algún sitio escuchamos la palabra “irreversible”, y ese término nos hundió en una tristeza hostil, llena de sombras. Fue un tiempo en que hicimos numerosas consultas. Yo estaba anonadado. Vivíamos en una tensión perpetua de expectativas y desazones. En una de las consultas, alguien le hizo una prueba a Marcos.
Deseábamos que pudiera desarrollar una vida social. Haríamos lo que fuese necesario.
La psicóloga le mostró un pizarrón en el que había escrito el nombre de nuestro hijo. Por aquellos días, Marcos decía algunas palabras e, incluso, algunas frases. Según el relato de la psicóloga, en la sesión, nuestro hijo había indicado con el índice la palabra escrita y había dicho: “marrón”. Una interpretación en relación con la genealogía familiar llevó a la psicóloga a concluir que esa palabra designaba su propio nombre.
Luego de un tiempo, curtidos en estas misteriosas interpretaciones, Cristina y yo, que no somos reacios al psicoanálisis, decidimos evaluar qué camino sería el más conveniente. Iniciamos un tratamiento de resultados irregulares. En ese trance nacieron nuestras hijas, Sofía y Emilia: una fuerza de amor que iluminó los días. Trabajábamos durante la semana. A veces podíamos salir.
Durante ese lapso no dejé de escribir poemas. A veces, ya cansado, mientras todos dormían, encendía la lámpara, y escribía un rato, como si en ese gesto hubiera una oportunidad. En 1999 publiqué un pequeño libro cuyo título es El fin del verano. Era un tiempo en el que yo estaba activo, pero también desolado. Allí incluí un texto que se llama El dolor. Era un poema muy breve: Esta línea me separa de vos./ Mi hijo duerme/ y casi veo/ en su sitio alejado/ parte de mi cordura./ La quietud de las tardes/ espanta. ‘Yo’, ‘hijo’/ ¿dónde se halla/ lo específico/ de estas palabras?// Hay una retórica de la verdad/ hay como una evidencia/ –hijo, ‘hijo’–/ que calma . Pensar en términos de utilidad el lenguaje poético, muchas veces, puede estar reñido con su naturaleza. Sin embargo, escribir esos textos fue una forma de procesar el dolor, quizás un antídoto al hecho de saber que mi hijo era un individuo frágil, una especie de carabela en medio de un mar embravecido.
Sabía que Marcos necesitaría nuestra protección durante toda su existencia, interminablemente, más allá de nuestros días. Ese puñado de textos fue un modo personal de transitar esta experiencia. Nuestra comunicación se sustenta en abrazos, gestos, sonrisas. Y también le agrego esos pequeños testimonios que son la forma silenciosa de decirle cuánto lo amo. No sé dónde irá esa energía poética. Su pura inutilidad. Sólo es una forma de comprender aquel naufragio inicial.
Jaime Tallis, un prestigioso neurólogo que atendió a Marcos durante muchos años, nos dijo en una ocasión que las personas autistas, a veces,son reacias a los tratamientos. Al comienzo de esta experiencia, bajo el imperio del psicoanálisis, intentamos una estrategia esencialmente lúdica; luego, nos dijeron que esa estrategia era inocua. Después, bajo el imperio del conductismo, intentamos una rutina estabilizadora: lograr un aprendizaje mediante la repetición. Tampoco fue fructífero.
No puedo idealizar nuestra vida. Cristina es una especie de heroína que lidia, suave y respetuosamente, con las huestes de la burocracia. Lucha todos los años con las obras sociales. Lleva papeles, envía mails, solicita firmas, llama por teléfono. Oscuras y hostiles secretarias le hacen conocer su voz al otro lado de la línea y, también,dan cuenta del pequeño poder que ostentan.
La consecuencia de tanta energía es un pago a destiempo al centro terapéutico al que asiste nuestro hijo y una retribución incompleta al transporte que lo lleva. Cristina mitiga esos huecos apelando a alguno de nuestros recursos materiales, pero sobre todo a una infinita persuasión retórica. Un rosario de buenas intenciones forma parte de la cantinela de las obras sociales, pero al mismo tiempo se percatan de que puedenmedrar con el cansancio de los familiares. Este es el paisaje en el que combaten muchos padres todos los años. Mi mujer forma parte de ese enorme ejército agobiado. Yo acompaño esa procesión silenciosa con una lista de instrucciones. Provisto de disposiciones legales en la memoria, voy dispuesto a franquear oficinas, secretarías y ministerios. Mi éxito, casi siempre, es módico. Hemos intentado diversas cosas. En todo sentido. Hemos viajado en el colectivo 34 para ir a un consultorio por la zona de Villa Crespo. En otra etapa, por la zona de Belgrano, asistíamos a un espacio estatal llamado La Cigarra. Ya en el oeste, con mi hijo adolescente, me levantaba diariamente a las seis de la mañana. Paso a paso, como en cámara lenta, preparaba el desayuno. Despertaba a Marcos; lo vestía. Lo acompañaba al baño.
Tardaba dos horas en esa rutina diaria.
A veces, debía cambiar su ropa otra vez, mientras la combi que lo llevaba al centro terapéutico tocaba bocina al otro lado de la puerta. Durante años, también, lo hemos llevado a distintos natatorios. Marcos se hacía conocer en el agua, a la que siempre amó. El agua es un bálsamo que no sólo le da paz, sino que también protege su cuerpo. Fuimos juntos al natatorio del Club Amigos de Villa Luro. Luego, a piletas en Hurlingham. En esos sitios todos lo conocían, lo saludaban cariñosamente.
3.- Ramitas.
El mundo de Marcos está lleno de dificultades. En ocasiones imagino cosas atroces. A veces, cosas hermosas.
No soy fuerte.
Sin embargo, constato que un hilo invisible me conecta con mi hijo. Pequeñas acciones y episodios han armado esta historia (caminar, nadar, leer, viajar a Mar del Sur y Córdoba en busca de campos donde correr libremente). Sin embargo, estamos cansados.
Frente a discursos positivistas que hacen de la eficacia de la conducta su objetivo, o discursos que proponen orígenes inasibles, nos miramos con Cristina a la cara, nos abrazamos sin preguntarnos por qué pasó todo esto, y hacemos del presente nuestro único capital.
No hay resignación. Y mucho menos, serena sabiduría. No sabemos nada acerca del futuro. Esta experiencia que la vida nos tenía reservada la sitúo en el único lugar posible, el lugar del amor. También en un consciente acto de voluntad. Allí, en ese sitio amoroso, construido con ramitas diarias y pequeñas convenciones, han convivido la ira y la tristeza. El dolor atravesó muchas veces mi corazón. José Martí hablaba de la “pasión de los padres”. ¿En qué consistirá esa pasión? ¿Qué formas adquirirá en cada uno de nosotros?
A veces las pasiones vienen adosadas a antiguos mandatos que los hijos se encargan de deshacer, sabiamente. La vida tiene sentido, también, en el ejercicio de la pasión y la paciencia. Rozo a Marcos con mis manos. Veo sus ojos oscuros. Me mira. Sonríe. Me interroga de alguna manera.
Le digo “te amo, te amo”. Eso fue lo que aprendí, entonces, en los días de la vida. “Aquí estoy, Marcos”, le digo, mientras acaricio su pelo. Y agrego: “Hemos avanzado juntos en algún sentido.”

http://www.clarin.com/sociedad/Amor-dolor-unen-hijo-autista_0_1228077320.html

Algunas respuestas a las conductas en personas con autismo. Cómo detectarlas y tratarlas

Muchas veces vestir al niño es toda una odisea, le ponemos una camiseta y él se la quita a toda velocidad. Otras veces son los zapatos, o son anchos, o estrechos, o suaves o duros, o lo que sea, sencillamente se los quitan, o no quieren andar. O cuando queremos abrazarlos para besarlos, sencillamente nos apartan con cara de desagrado. A veces un sonido como el de una aspiradora, o la sirena de una ambulancia o cualquier otro sonido, hacen que el niño se tape los oídos y a veces salga despavorido. A veces comen cosas como tierra (no siendo esto el famoso pica). Otras veces presentan berrinches o Tantrums descomunales (sobre los cuales hablaremos en un próximo artículo) y sin sentido aparente, berrinches que pueden duran muuuucho. La comida puede ser otro gran problema, o está fría, o caliente, o dura, o áspera o lo que sea; comer es siempre todo un problema. A veces, en una situación aparentemente normal y tranquila, el niño sale huyendo, con el peligro que esto conlleva en una sociedad moderna. Si su hijo presenta alguna de estas conductas, quizá tenga un Trastorno del Procesamiento Sensorial (TPS).
El Trastorno del Procesamiento Sensorial (Sensory Processing Disorder – SPD) a día de hoy se estima que afecta aproximadamente al 3% de los niños. Suele presentarse como una comorbilidad muy común en los Trastornos del Espectro del Autismo (TEA), Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) y otros trastornos del neurodesarrollo. Aunque se presume que el impacto en niños con autismo es muy elevado. Según un estudio del 2009 (Ver el mismo en Anexos) se constató que uno de cada 6 niños presenta este tipo de problemas. Aunque los datos actualizados sobre TEA están disparando esta cifra, variando del 70 al 40%, pero lamentablemente este aspecto no está suficientemente bien documentado a día de hoy.


¡Me quito la ropa y me voy al agua! ¡Adoro el agua! Sin importarles el lugar se lanzan al agua donde pueden permanecer horas





Este trastorno explica muchas de las conductas de los niños con autismo, conductas a priori inexplicables y que pueden ser toda una tortura, tanto para el niño como para quienes “sufren” sus rabietas o conductas impropias. Además, existe la teoría de que este problema está directamente relacionado con las conductas de “escapismo” de los niños con autismo. Sobre este punto ya informamos en el artículo “Informe preliminar sobre el peligro de escaparse de los niños con autismo”. Y relacionado con esto aparece el agua. El agua ejerce cierto efecto de fascinación en muchos niños con autismo. Se cree que esta fascinación por el agua está relacionada por los reflejos , movimientos y sonidos que esta produce, siguen patrones que resultan relajantes. Otra es el efecto sensorial que el agua produce. De ahí que muchos Terapeutas Ocupacionales lleven a sus alumnos a la piscina para hacer terapia, ya que en el agua suelen estar mucho más calmados y tranquilos. Ese efecto envolvente del agua parece producir un efecto muy relajante. Pero a su vez puede resultar muy peligrosa, se han dado ya muchos casos de muerte por ahogamiento. Es importante que nuestros niños aprendan a nadar o flotar lo antes posible.
Veamos este ejemplo de como un bebé vestido y ante un “descuido” acaba en la piscina y cómo este bebé es capaz de flotar. Evidentemente esta es una situación controlada y supervisada en todo momento, este vídeo se ha realizado para mostrar el peligro.

Otras conductas frecuentes y relacionadas con el mismo tema son la realización de sonidos guturales, estos presentan una frecuencia monotonal, realizándolos de forma reiterativa. Suelen acompañar este tipo de sonidos con aleteo de manos, caminando de puntillas o con los típicos balanceos. Es también frecuente el uso de cordeles o bolsas de plástico, los cuales agitan de forma sistemática, pudiendo pasar largos períodos de tiempo con este tipo de acciones. Ese movimiento repetitivo y controlado por ellos los lleva a un ensimismamiento total.
También es muy frecuente la hipersensibilidad a determinados sonidos, tal y como apuntábamos al principio del artículo, la sirena o timbre del colegio puede ser algo terrible para estos niños. Es frecuente ver como se golpean las orejas o se las tapan con las manos mientras muestran una cara de gran desagrado. Es destacable también la torpeza en muchos niños, dado que al no tener un buen sentido del equilibrio se caen con mucha facilidad.
Otro de los aspectos relevantes sobre el problema sensorial en el autismo se puede apreciar en los balanceos que el niño realiza de forma sistemática y que le producen cierta calma. Cuando el niño se excita, suele sentarse frente a una pared e iniciar un balanceo sin motivo aparente. Este balanceo puede ser usado por el niño como un sistema de evasión y relajación. De hecho, los Terapeutas Ocupacionales, en la terapia de integración sensorial usan el movimiento y balanceo del niño como un medio de calmarlo y aprovechar para darle otro tipo de terapia. Cuando el niño está calmado y receptivo es mucho más sencillo el poder trabajar con él, consiguiendo de esta forma dos objetivos al mismo tiempo, regular sus problemas sensoriales y trabajar la terapia. Otro ejemplo sobre este aspecto se puede ver en la película sobre la vida de Temple Grandin, donde ella fabrica una especie de máquina de abrazos, y cuando está muy alterada se introduce en ella consiguiendo relajarse.
Aunque este trastorno a día de hoy aun no se incluye en el DSM, parece que en la nueva versión sí va a ser incluido. A su vez, las intervenciones de integración sensorial estaban “mal vistas” por la parte más purista de la intervención en autismo, alegando la carencia de evidencia documentada. Afortunadamente, y tal y como ya informamos en Autismo Diario con el artículo “Eficacia de las intervenciones de integración sensorial en niños con Trastornos del Espectro del Autismo” ya existe esta primera evidencia científica, que avala la eficacia de este tipo de intervención. A su vez los casos reportados son innumerables, aunque es cierto que modelar un patrón para evidencia científica es muy complejo en estos casos.
Algunas de las señales de alarma del Trastorno del procesamiento sensorial han sido recopiladas por la “Sensory Procesing Disorder Foundation” y que reproducimos íntegramente aquí:
El Trastorno de Procesamiento Sensorial o TPS puede afectar a uno o varios sentidos (vista, gusto, tacto, olfato, oído, propiocepción y/o sentido vestibular/equilibrio). Algunos niños con este trastorno se sienten bombardeados por la información sensorial y la evitan. Otros, al contrario, parece que no se dieran cuenta de los estímulos que los rodean, y son indiferentes. Algunos “niños sensacionales” como se llama a quienes sufren este trastorno, tienen problemas de coordinación. A otros se les antoja tener estimulación sensorial intensa y activamente la buscan. Los síntomas varían dentro del trastorno. Si usted reconoce algunos de los siguientes síntomas en su hijo, debe mandarle a hacer exámenes o estudios para determinar si efectivamente tiene un trastorno de procesamiento sensorial.
Bebes entre cero y 36 meses
‐Problemas de alimentación o sueño.
-Irritable cuando lo están vistiendo, incómodo con su ropa.
-Rara vez juega con juguetes.
-Resiste que lo alcen; curva la espalda cuando lo alzan
-No puede calmarse él solo.
-Torpe, poco flexible, cuerpo tieso. Demorado en actividades motoras.
Pre‐escolares (niños y niñas entre 3 y 5 años)
-Muy sensible al tacto, ruidos, olores u otras sensaciones o a la gente.
-Se distrae fácilmente, se mueve mucho, es agresivo.
-Dificultad para vestirlo, darle de comer, dormirlo y/o entrenarlo para ir solo al baño.
-Dificultad para hacer amigos.
-Torpe, débil, habilidades motoras bajas.
-En constante movimiento; en la cara y en el espacio de todos.
-Pataletas frecuentes o largas especialmente cuando debe cambiar de actividades.
Niños entre 5 y 12 años
-Muy sensible al tacto, ruidos olores u otras sensaciones y/o a la gente.
-Se distrae fácilmente se mueve mucho, es agresivo.
-Se sobrecarga fácilmente, sintiéndose angustiado por las circunstancias.
-Dificultad para aprender a escribir o actividades motoras.
-Dificultad para hacer amigos.
-Indiferente al dolor propio o el dolor de los demás.
Adolescentes y adultos
-Muy sensible al tacto, ruido, olores, otras sensaciones y/o a la gente.
-Baja auto‐estima, miedo o torpeza al comenzar nuevas actividades.
-Letárgico y lento.
-Siempre activo, impulsivo, distraído.
-Deja los trabajos sin terminar.
-Torpe, lento, habilidades motoras bajas.
-Dificultad para concentrarse.
-Dificultad para concentrarse en el trabajo y en reuniones.
Los síntomas del trastorno de procesamiento sensorial ocurren dentro de un amplio espectro de severidad. Mientras que la mayoría de la gente encuentra ocasionalmente dificultades para procesar la información sensorial, la característica en niños y adultos con TPS es que estas dificultades son crónicas, y les interrumpe el diario vivir. Este trastorno solo puede ser diagnosticado después de pruebas muy complejas que solo pueden ser practicadas por profesionales de la medicina, psicología o ramas relacionadas.
Más información (en inglés con algunos apartados en español)  en la web oficial de laSensory Procesing Disorder Foundation
¿Qué hacer si nuestro hijo presenta problemas sensoriales?
Básicamente este problema se pude explicar como si el niño no tuviese bien sintonizados sus sentidos. De forma que todos se activasen de forma desordenada y a la vez, provocando este tipo de conductas, lógicas por otra parte. El propósito de la terapia de integración sensorial no es otro que el trabajar en realizar esa sintonía sobre sus sentidos y aspectos sensoriales. Podríamos decir que la sensación es como entrar en una discoteca, con un par de audífonos para aumentar la capacidad auditiva, con unas gafas que a su vez ampliasen el efecto de las luces, vestidos son ropa realizada con papel de lija, unos zapatos de buzo de 10 kilos cada uno y con un cuatro cafés, como es lógico, a los 5 minutos estaríamos al borde de un ataque de histeria. Bien, pues llevar a cabo una terapia de integración sensorial. Esta debe de ser llevada a cabo por profesionales acreditados. Al igual que sucede con la Hipoterapia, dar vueltas a lomos de un caballo no es una terapia, pues con esto es lo mismo. Existen unas técnicas específicas, y además hay que hacer un estudio previo del niño para descubrir cual son los aspectos más afectados para trabajar en ellos. En autismo las intervenciones deben de adecuarse al niño y no al revés.

http://autismodiario.org/2011/11/03/algunas-respuestas-a-las-conductas-en-personas-con-autismo-como-detectarlas-y-tratarlas/













viernes, 10 de octubre de 2014

La conmovedora historia de una niña autista y su gato guía

La llegada del animal terapéutico, llamado "Thula", cambió la vida de la nena de cinco años, que expresa un gran talento a través de la pintura.

"Cuando investigué el trastorno de mi hija, leí muchas historias acerca de los efectos beneficiosos y maravillosos que los animales pueden tener sobre los niños autistas", explicó Arabella, la madre de Iris, niña británica de cinco años diagnosticada con autismo, de la misma forma que uno de cada 68 niños.

"Anteriormente intentamos que Iris se conecte a través de la equino-terapia, pero no parecía muy interesada ni estimulada por ello", afirmó su madre, quien recordó: "Tuvimos también un perro, pero sus lametones, el movimiento de su cola y su actividad hacían que ella no se sintiera bien y no quisiera ni acercarse".

Después de probar con diferentes animales y terapias, la casualidad logró cambiarlo todo: "Un día de Navidad llegó la novia de mi hermano, diciéndome que iba a hacer un viaje al extranjero y que si podría cuidar su gata de raza Maine Coon. Yo respondí que sí, y cuando vi a Thula e Iris conocerse pensé que habían conectado. Y no me equivoqué".

Thula logró bajar las "ansiedades diarias" de Iris, confiesa la madre, quien agradece que la gata "la mantiene calma", e incluso "tiene el efecto de animarla a ser más social, ella llega a hablar con Thula, diciendo pequeñas frases como 'sentate, gata'". "Iris llegó en una etapa en el último año a odiar la ducha y tener que lavarse el pelo", detalló, pero que gracias a la compañía de su fiel compañera, ambas disfrutan en la bañera.
Expresándose a través de la pintura, Iris, a sus 5 años, se convirtió en una de las referentes del arte y del autismo, y sus obras se venden en diferentes partes del mundo. Sus padres al principio publicaron los cuadros como una forma de mostrar lo que su hija quería contarle al mundo, pero muchas personas también se mostraron interesadas en tenerlo en su hogar.

Según explicaron, lo obtenido por la venta de las obras se invierten en nuevas pinturas y marcos para que ella siga creando y alimentando su imaginación y creatividad. Incluso, también se invierte ese dinero en diferentes terapias de comunicación, musicoterapia y yoga que ayuden a estimularla.

http://www.infobae.com/2014/10/08/1600470-la-conmovedora-historia-una-nina-autista-y-su-gato-guia

viernes, 29 de noviembre de 2013

Can maltratado logra que niño autista sea un ‘verdadero parlanchín’

John’s Creek, Georgia— Un perro rescatado que sufrió maltrato fue coronado como el Perro del Año 2013 por ayudar a un niño autista de ocho años sumamente tímido a “salir de su caparazón”.

Xena, mezcla Staffordshire-terrier, hizo de Jonny Hickey de John’s Creek, Georgia, “el niño más feliz que he visto desde que lo tuve”, comentó su madre, Linda, al programa de NBC ‘Today’.

La mascota de la familia fue reconocida durante la ceremonia anual de premios de la Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales (ASPCA, por sus siglas en inglés) en Nueva York el jueves pasado, donde le colocaron una tiara y una banda.

La organización informó en su página de Facebook: “¡Xena la cachorra guerrera es nuestro Perro del Año! Esta linda perrita se recuperó de muchos descuidos para ayudar a Johnny, un niño con autismo, a salir de su caparazón”.

Cuando Xena llegó al refugio Dekalb Animal Services en Georgia el pasado septiembre, se encontraba en un “estado de terrible descuido”, con un peso de 4 libras y al borde de la muerte.

Pero un grupo de veterinarios hicieron que la cachorra de cuatro meses recuperara la salud en poco tiempo, motivo por el que recibió el apodo de ‘Xena la Guerrera’.

Los Hickey se enteraron del caso de la perrita por Facebook y decidieron adoptarla en marzo de este año.

Hickey, de 44 años y madre de dos, describió la buena relación entre Xena y

Pareja de esposos promueve programa radial Voces del Autismo

Omar Cabezas e Ivi Criollo son esposos. Hace ocho años descubrieron que uno de sus tres hijos padece de autismo, cuyos síntomas en general, son la incapacidad de interacción social y el aislamiento, lo cual los llevó a emprender en un proyecto de inclusión y comunicación como un programa radial llamado Voces del Autismo.
Ellos viven en Guayaquil pero la semana anterior estuvieron en Machala para llevar su mensaje y reunirse con autoridades como el alcalde de Machala, Carlos Falquez, con el fin de brindar asesoría a padres que tienen hijos con autismo, pero que desconocen los lugares donde deben recurrir para recibir ayuda y atención especializada.
Voces del Autismo se transmite por radio Santiago 540 AM, que pertenece a la Arquidiócesis de Guayaquil y cuya señal llega a Machala. Se transmite semanalmente los días sábados, de 13h00 a 14h00, y los presentadores son los propios Omar e Ivi, quienes comparten su testimonio de vida al tener un hijo autista.
Omar Cabezas comentó que el programa radial nace de la iniciativa de responsabilidad social de la compañía Proinservi S.A. de la cual son sus propietarios pero sobre todo conociendo la necesidad de ser padres de un niño con autismo, de aprender los diferentes tratamientos y las leyes que están vigentes en el país.
Omar no define al autismo como una enfermedad sino como una condición de vida. Dice que a más de ser ingeniero mecánico, la vida le ha dado la oportunidad de graduarse de una segunda profesión, en este caso ser padre de un niño autista, lo que le ha llevado a buscar más información y a estudiar este caso a profundidad.
Por su parte, Ivi aconseja a los padres que están en similares situaciones que no escondan a sus hijos, ni tampoco se avergüencen de ellos. “Muchas veces los padres que descubren que su hijo es autista, terminan separándose o lo ven como un castigo de Dios”, manifiesta Ivi quien está contenta de haber emprendido en su programa radial, una iniciativa inédita en Latinoamérica.
Quienes deseen obtener más información y establecer un contacto permanente con estos padres se pueden comunicar a través de las redes sociales. En su página de Facebook están como Programa de Radio Voces del Autismo y en Twitter lo pueden seguir a @VocesdelAutisEc.
http://www.diariocorreo.com.ec/noticia.aspx?idNoticia=14067

Grandin: "Si erradicáramos el autismo no tendríamos quién diseñe smartphones"

Zoóloga, académica y autista dice que en firmas como Microsoft y Google hay varios ingenieros con algo de autismo.

Temple Grandin (66) termina su conferencia en Santiago y apenas baja del escenario es abordada por cientos de asistentes que quieren hablarle o tomarse una foto con ella. Paciente, accede a cada petición.
La estadounidense, diagnosticada con autismo a los cuatro años, se ha convertido en una celebridad gracias a que pese a su condición se convirtió en zoóloga, diseñadora industrial y académica de la U. de Colorado. Precisamente este estatus le ha permitido viajar por el mundo predicando su experiencia, peregrinaje que ayer tuvo su escala en Chile, gracias a una invitación de la Fundación Descúbreme. La experta dio una charla contando su experiencia, y demostrando que el trastorno no es un impedimento para conseguir lo que se desea. Su historia le valió hace tres años que el canal HBO produjera una película con su historia, la que amplificó su fama.
“Espero que mi charla impulse a

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Marín afirma que “el futuro de los alumnos autistas está en apostar por la educación inclusiva”

Por vocesdecuenca.es
Castilla-La Mancha cuenta con 14 aulas abiertas de Trastorno del Espectro Autista. El consejero agradece a la Federación de Autismo de Castilla-La Mancha su colaboración para “avanzar y profundizar sobre los trastornos del espectro autista en el ámbito escolar”.
El consejero de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno regional, Marcial Marín, ha afirmado que “el futuro de los alumnos con trastorno del espectro autista (TEA) está en apostar por la educación inclusiva”.

Marín ha recordado que en el curso 2012/2013, el Gobierno de Castilla-La Mancha puso en marcha de manera “experimental” una nueva modalidad educativa al introducir aulas abiertas del Trastorno del Espectro Autista en centros públicos de integración de Educación Infantil y Primaria. Lo hizo, ha explicado Marín, “escuchando y atendiendo una reivindicación histórica de las familias”.

“Tras el primer curso como experiencia piloto, en este presente curso contamos ya con 14 aulas TEA”.

Respaldo de la Federación Regional de Autismo
Por otra parte, el consejero ha querido agradecer expresamente la labor de la Federación de Autismo de Castilla-La Mancha que, apoyada y refrendada por sus asociaciones provinciales, ha trabajado en colaboración con la Junta de Comunidades para “avanzar y profundizar sobre los trastornos del espectro autista en el ámbito escolar”.

Igualmente, ha indicado que actualmente hay 8.878 alumnos en la región con necesidades educativas especiales, de los cuales, cerca de 500 tienen trastorno del espectro autista. Asimismo, Marcial Marín ha puesto en valor el trabajo de los cerca de 2.000 profesionales que trabajan con este tipo de alumnado en nuestra región. 

Un trastorno que merece atención

Hasta hace algunos años muchos chicos que tenían inconvenientes para relacionarse o comunicarse eran diagnosticados como personas con retraso madurativo, pero este diagnóstico era tan amplio, y a veces tan poco preciso, que con el tiempo los estudios científicos fueron los encargados de comenzar a definir algunas patologías poco conocidas. Así es que ahora ya se sabe, por ejemplo, que el Trastorno Generalizado del Desarrollo -TGD-, es una de las afecciones más conocidas por estos tiempos. Si bien no hay números precisos de que cantidad de población infantil la padece, se sabe por los pacientes atendidos en lugares especializados que "son cada vez más los chicos con TGD", asegura la licenciada Lilian Giménez de Abriendo Caminos, único centro especializado en este trastorno en San Juan.

A esto se suma que si bien es una enfermedad tratable para lograr una mejor calidad de vida, generalmente es diagnosticada en forma tardía lo que hace más difícil su tratamiento. De hecho hay chicos que llegan para ser atendidos por una fonoaudióloga a los tres años porque no hablan ni una sola palabra y en realidad el problema va mucho más allá de esta especialidad. También sucede que gran parte de los casos son detectados recién cuando comienzan el jardín de infantes cuando la maestra advierte que no han desarrollado bien el lenguaje o no comparten actividades con sus pares, entre otros indicadores (Ver recuadro). Todo un problema que pone en jaque los tratamientos tempranos que son los que más opciones brindan para que estos chicos puedan tener una buena inserción social.

lunes, 11 de noviembre de 2013

No soy maleducada. Tengo Autismo.

Por más que se explique, no se entiende. Las personas con T.E.A., independientemente de si tienen Asperger, Alto funcionamiento, sean verbales o no, da igual en qué parte del espectro estén... en ocasiones presentan trastornos de conducta que no se deben en ningún caso una mala educación por parte de la familia.

Lo normal es tener un hijo o hija diagnosticado desde los 2,3 años de edad, acudiendo a terapias horas y horas cada semana, recibiendo intervención intensiva en casa y fuera de ella durante años, mientra las demás familias viven una vida ordenada y mucho más tranquila.

Es la realidad del autismo, cada logro es un gran trabajo, exige un gran esfuerzo colectivo, un sobreesfuerzo diario. Son miles de horas invertidas para conseguir cada avance. Y una vez superado un reto, surge otro nuevo. La intervención nunca tiene descanso ni final.

Desde que se levantan hasta que se acuestan las personas con autismo están en continua alerta, luchando por adaptarse a un mundo que no está diseñado para ellos, un mundo lleno de estímulos que no pueden controlar y que les produce angustia, les sobreexcita, les pone nerviosos y que por mucho que intentan ordenar, siempre les sorprende con algún imprevisto.

Y tanto estrés acumulado, tanta autoexigencia para poder comprender su entorno, termina explotando por algún lado. A veces de forma inadecuada, inadaptada a nivel social.

Esas explosiones conductuales no dejan de ser bloqueos ante situaciones que no pueden controlar. 

Cualquiera que esté leyendo esto pensaría que ante tal situación  las personas con autismo y sus familias deberían estar sobreprotegidas socialmente, mimadas por aquellos que no tienen que realizar este sobreesfuerzo y muy valoradas. 

Pues no es así. Las personas con autismo y sus familias a menudo son duramente juzgadas. A las familias normalmente se las culpabiliza de los problemas de adaptación de sus hijos con autismo, como si se debieran a una mala educación familiar o una malcrianza. Como si estos problemas, que derivan directamente de la discapacidad o diversidad funcional de sus hijos, ocurrieran porque ellos no hacen las cosas bien, o no hacen todo lo necesario.

En ocasiones se exige a las familias que den solución a las dificultades de sus hijos, como si los trastornos de conducta, la falta de adaptación se debiera a que algo están haciendo mal en el entorno familiar.

Si lo trasladáramos al plano físico es como si culpabilizáramos a la familia de un niño ciego  porque su hijo no ve o a uno sordo porque no oye y  no entiende. "El niño no entiende nada, no oye, es que en su casa  no trabajan con él lo suficiente para que logre oir." Totalmente ridículo ¿verdad?pero no para las familias con autismo, para las que todo el mundo tiene algo que decir, criticar y opinar.

En el camino hacia la inclusión social la persona con autismo debe hacer un esfuerzo muy grande para tratar de adaptarse, pero es necesario que los demás también tengamos comprensión con la realidad de esas personas y el día a día de sus familias.

Si no hacemos esta reflexión, podemos ser muy crueles. Los trastornos de conducta en las personas con autismo dificultan mucho su inclusión social, provocan estigmatización y discriminación. La sociedad no está diseñada para asumir y aceptar a personas que no se comportan de forma adaptada. Por eso las familias nos esforzamos por trabajar con nuestros hijos al máximo para conseguir éxito.

Pero por favor, al resto os pedimos paciencia y comprensión, porque ni nuestros hijos ni nosotros tenemos culpa de que a veces las cosas no salgan como esperábamos.

Asi que si grito, si me pongo nervioso, si no consigo autocontrolar mis emociones y no me regulo no me culpes a mi, ni pienses que la culpa la tiene mi familia.Nadie tiene culpa de que mi cerebro sea diferente al tuyo y no puede procesar mis emociones ni regularse como lo hace el cerebro de los demás. Se sobrecarga y pierdo el control sobre él. Y además después me siento muy mal porque me doy cuenta de que soy diferente y tengo conductas inadaptadas e inadecuadas socialmente.

Te pido apoyo, comprensión y sobre todo, infórmate y no juzgues.

jueves, 7 de noviembre de 2013

MIKE TYSON COMO NUNCA CON NIÑOS AUTISTAS

Él es un ex campeón mundial peso del boxeador, pero ayer Mike Tyson mostró su lado más suave , pasar la tarde ayudando a los niños con autismo para pintar y jugar con los juguetes.
Uno de los niños , infeliz que Tyson había añadido una flor azul a una pintura que estaba trabajando , le escupió en la estrella del deporte , pero Iron Mike tomó con calma.
” Me encanta esto, me encanta “, dijo riendo mientras se limpiaba la cara y las manos con los tejidos rápidamente entregados por los profesores . ” Se me hizo muy bien. ”
El chico se disculpó poco después y fue de nuevo a la diversión y juegos.
Visitó el Centro de Autismo Dubai durante aproximadamente una hora , escuchando a los expertos y conocer a algunos de los 54 estudiantes, de edades comprendidas entre tres y 17 años.
Hayula Mourad , director del centro de comunicaciones , dijo que la visita de Tyson ayudaría a difundir el conocimiento sobre el autismo .
” Cuando las celebridades vienen aquí los medios de comunicación viene también, y

Una publicidad engañosa da falsas esperanzas de curación del autismo ***

*** Ante la información adelantada por La Celosía, AETAPI (Asociación Española de Profesionales del Autismo) y la Confederación AUTISMO ESPAÑA, MANIFIESTAN SU RECHAZO a opciones detratamiento o terapias supuestamente innovadoras que basan su promoción enatractivas promesas de curación, recuperación o mejora inmediata de las  manifestaciones de los TEA.
“El autismo no tiene por qué ser una sentencia de cadena perpetua”, es la frase más usada porRaun K. Kaufman,  que se define como ex autista, y que dará varias conferencias en España. Las falsas esperanzas de su mensaje publicitario ‘La recuperación es posible’, incluido en el gratuito 20 Minutos, han sembrado la alarma en padres y asociaciones que llevan largos años acompañando sin desmayo a familiares con este trastorno neurológico. “Con el autismo se nace y se muere. No hay una pastilla que lo cure”, declara tajante a La Celosía, Christian Loste, portavoz de la Federación Autismo Madrid.

No hay una pastilla que cure el autismo,

tampoco lo curan delfines y caballos

“No hay medicación, tampoco lo curan los delfines, ni los caballos como se nos hace creer. A lo que ayudan estos animales es a que expresen sus sentimientos”, subraya una persona que prefiere guardar el anonimato y que lleva largos años trabajando en la Asociación de Padres de Personas con Autismo (APNA). “No se puede venir a engañar a jóvenes padres que pueden llegar a creer que este trastorno neurológico, no enfermedad, tiene cura”, concluye.
Vencer el autismo es el nombre la asociación fundada por Raun K. Kaufman, que se presenta como Maestro Internacional de Autismo y Director de Educación Global. Su recuperación del autismo ha sido contada en un libro y en una película. En este vídeo asegura “vine de este pasado donde no tenía oportunidad”.  Kaufman afirma que se recuperó totalmente gracias al apoyo de sus padres, algo que toca muy de lleno el corazón y resulta un agravio para los familiares de los niños españoles. Este experto en ética biomédica llega a España a ofrecer lo que considera sus técnicas infalibles para una total curación. Desde la Federación Autismo Madrid han pedido una rectificación al gratuito 20 Minutos por lo que consideran publicidad engañosa.

El autismo es considerado un trastorno crónico

de tipo neurológico, no una enfermedad

En la Guía de práctica clínica para el manejo de pacientes con Trastornos del Espectro Autista (TEA) se deja patente que no tiene curación. “El carácter crónico y la gravedad de estos trastornos, hace que se precise un plan de detección precoz y tratamiento multidisciplinar personalizado y permanente a lo largo de todo el ciclo vital, con un importante coste social y económico. También se deja constancia de como la evidencia de que los TEA son más frecuentes de lo que se pensaba ha aumentado en las últimas décadas. Sólo en la Comunidad de Madrid se calcula que hay 6.000 personas afectadas. El censo a nivel nacional es difícil de realizar  y por eso no se aventuran datos estadísticos.
Los Trastornos del Espectro Autista (TEA) forman parte –según recoge la citada Guía- de los problemas de salud mental. Los TEA son una serie de trastornos neuropsiquiátricos, catalogados como “trastornos generalizados del desarrollo” según la clasificación diagnóstica del DSM-IV-TR, los cuales pueden detectarse a edades muy tempranas (por definición, el trastorno autista es de inicio anterior a los 3 años de edad). Esta disfuncionalidad tiene un impacto considerable no sólo en el correcto desarrollo y bienestar de la persona afectada, sino también de los familiares, dada la elevada carga de cuidados personalizados que necesitan.

Es preciso un Plan que favorezca la integración social

y  calidad de vida de los autistas

La prevalencia de dichos trastornos ha aumentado considerablemente, lo que unido a su carácter crónico y gravedad hace que precisen un plan de tratamiento multidisciplinar personalizado y permanente a lo largo de todo el ciclo vital, en constante revisión y monitorización, que favorezca el pleno desarrollo del potencial de las personas con TEA y favorezca su integración social y su calidad de vida. Tradicionalmente se ha considerado al autismo como un trastorno de escasa prevalencia (alrededor de 4-5 por 10.000 en los años 70), pero en la actualidad las cifras han aumentado, llegando a alcanzar una prevalencia mayor de 60 por 10.000 para todo el espectro autista.

domingo, 27 de octubre de 2013

‘Tú, mi mundo’. Historia de una madre y su hijo con autismo

Álvaro tiene cuatro años y tiene autismo. Su mamá, Menchu Gallego, ha escrito una hermosa carta contando sus primeros años desde su nacimiento. 



Recuerdo como si fuera ayer aquel  1 de septiembre de 2006 en el que supe que Álvaro vendría a ESTE MUNDO. Ocho meses después estaba aquí, gritando fuerte y alto.
Siempre, desde el momento de su inesperada existencia, tuve claro que mi pequeño príncipe me cambiaria no sólo la vida, sino mi forma de mirar a las personas, las cosas, las situaciones,  algo en mí me decía que venía con un don debajo del brazo,  EL DON DE ENAMORAR, ha resultado ser… 
Ver crecer a mi precioso hijo feliz, era algo maravilloso. Había pequeños detalles que me hacían dudar si todo iba bien (falta de saciedad, curvarse al cogerle, rechazo de peluches cerca, no despertarse por hambre…) pero volvía a mirarle, le decía una “monería” y sonreía, entonces pensaba, todo está bien…
Unos meses después

lunes, 21 de octubre de 2013

Matemáticas mayas ayudan a niños con autismo

En su ponencia en el FICMaya 2013, historiador español considera que pueden ser útiles para introducir al pensamiento abstracto.

SIPSE.com
MÉRIDA, Yuc.- El uso educativo de las matemáticas mayas puede ser un elemento eficaz y directo para introducir al pensamiento abstracto a personas con complicaciones en su desarrollo, como pueden ser los niños con autismo, aseguró el historiador español José Javier Ruiz Ibáñez, en una conferencia impartida como parte del programa del Festival Internacional de la Cultura Maya(FICMaya) 2013.
Al presentar la ponencia “Identificando un patrimonio global, las matemáticas mayas”, el especialista señaló que por su forma de aplicarse, el sistema numérico de la ancestral civilización sería de mucha utilidad para inducir a las personas con ese tipo de padecimientos al mundo de los números y las  operaciones aritméticas convencionales.
En el evento, desarrollado en la Sala Mayamax del Gran Museo del Mundo Maya de Mérida, Ruiz Ibáñez indicó que ésta es una razón más para insistir en que dicha vertiente de las matemáticas sea reconocida como patrimonio cultural intangible por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Eso no significa que