Indudablemente el ingreso a la escuela secundaria, es un tramo muy difícil para un adolescente con autismo por varias razones, a saber: no tienen facilidad para la interacción y comunicación con sus pares o al menos no están tan desarrolladas, poseen una cierta inmadurez social, y suelen tener muy pocos amigos o ninguno. Su apego a la rutina, las dificultades ante los cambios y entornos nuevos se notan mucho más si la transición de un medio a otro se hace en corto plazo. Tienen sus intereses tan definidos que la ansiedad se convierte en una enemiga de gran importancia pudiendo tener presencia de “ataques de pánico”, que a veces suelen ser frecuentes. Comienza a tener problemas con las cuestiones prácticas, habla demasiado y con voz muy alta, hace comentarios improcedentes y toma las normas en forma absolutamente literal y rígida.
Por ello, en esta nueva etapa el tema de la inclusión es fundamental, y se necesitará un período de adaptación en el aula, en las actividades, en toda la Unidad Educativa. Las aulas con material adecuado y algunas estrategias pueden ayudar a la inclusión de estos alumnos en forma mucho más proactiva.
Elementos que facilitan la inclusión efectiva:
1) Material gráfico, audiovisuales, modelos, dibujos, maquetas, que ayudan a secuenciar los procesos.
2) Llevar una libreta de apuntes de actividades o agenda escolar.
3) Dibujar las acciones que intentan corregir las normas establecidas como futura adquisición.
4) Libros con lenguajes simples y con ilustraciones de los procesos que se tratan.
5) Cuadernos de actividades que puedan ser escritos, modificados, sobrescritos.
6) Utilización de mapas conceptuales que ayudan al entendimiento y al repaso de las actividades realizadas como de los conceptos.
Adaptación de los objetivos y contenidos curriculares:
a) Se tendrá que partir de los que sean útiles en el presente al alumno.
b) Los que sean de utilidad cotidiana, y se apliquen en lo social en forma inmediata y con más asiduidad.
c) Los que sean básicos para otros aprendizajes.
d) Los que favorezcan la atención, percepción, memoria, comprensión, expresión, flexibilidad de pensamiento, simbolización y todos aquellos que propongan autonomía y/o sean socializantes.
Desde ya, no hay mucho que pensar para darse cuenta que la elaboración de programas o currículos especiales en la escuela secundaria que ya estuvieran estipulados desde el sistema sería lo más práctico y efectivo, pero también esto exigiría previamente todo un marco legal claro, explícito, que contemple todos los apoyos y todas las variables, a lo largo de todos los itinerarios educativos a través de la vida de un alumnado con TEA, desde la escuela inicial a la universidad.
Hasta el día de hoy detectar, incluir, integrar está enmarcado en las leyes en forma general, como derecho humano, pero se carece de mucha reglamentación, que sea práctica y de acciones que faciliten en los hechos, lo que en la letra se predica, en cuanto a la inclusión práctica en las escuelas secundarias de todo alumnado con capacidades diferentes.
Pero, siempre hay docentes que se atreven un paso más en su profesión, familias que tienen interés verdadero, y alumnos que buscan de alguna manera su independencia y así con voluntad, acuerdos y por qué no desacuerdos, creatividad y mucho por aprender, se busca la inclusión efectiva.
No deja de ser una manera de despertar a la vida, el intentar todo lo que se pueda en favor de la otredad.
Web Master Programa Piloto Despertar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario